09/06/2020

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Nota de voz

¿Está tu marca en punto muerto?

por 

María Mayol  

Tiempo de lectura: 5 min

Cuando conduces con marchas, en punto muerto no se avanza. Si te enfrentas a una bajada, la cosa es diferente… Y si vienes con inercia también tirarás algo.

¿Y qué tiene que ver con las marcas el punto muerto?

Photo by Alex Meier on Unsplash

Cómo me encanta buscar metáforas para explicar todo en la vida vamos a por esta.

Si tu marca está en punto muerto quiere decir que te dejas llevar. No marcas la dirección ni la velocidad. Si el mercado tira, te arrastra, y si las cosas van para abajo, ahí va tu marca. Vamos a frenar. (Una nota importante: hablamos de la marca corporativa, no la de una solución o producto concreto.)

Si para poner tu marca en el movimiento adecuado tuvieras que poner marchas… y esto de la gestión de marca fuera un “road trip” al estilo J. Kerouac

  1. La primera. Esta es la de arrancar. En la situación actual ha de ser rápido. Pero es clave tener claro a dónde vas. Conocer tu misión y tus objetivos para trazar la hoja de ruta. El destino ha de ser alcanzable y tener un horizonte temporal. Y todos los pasajeros del vehículo tienen que estar alineados… y tener claro a dónde quieren ir. A veces, los malos entendidos de base retrasan el viaje de muchas empresas.

  2. La segunda. La tienes que poner enseguida, si no vas súper forzado. Y te toca decidir en qué espacio te mueves. ¿Vas por carretera general o autopista? Define tu propuesta de valor, aquella que resuelve las necesidades de tu audiencia. Ya puedes empezar a rodar de verdad.

  3. La tercera. Vas cogiendo velocidad. Tienes claro a dónde vas, con quién y qué te impulsa. Y tu identidad se va dibujando sobre pizarras y toma forma. ¿Y cómo me comporto con mis compañeros de viaje? ¿En la carretera? ¿Cuándo me ven al pasar? ¿Y qué coche llevo? ¿Es eléctrico? ¿O un 4×4 de los 90?

  4. La cuarta. Velocidad de crucero. Pon en marcha la marca. Aglutina a tu equipo entorno a sus valores.¡También a stakeholders! Crea árboles de decisión para todos los ámbitos de la organización con un criterio de marca. Compórtate a tu manera. Importa a los demás en todos los puntos de contacto por ser… tú mismo.

  5. La quinta, sexta o… octava, si llevas un fórmula 1. Si has llegado aquí, ya sabes de qué va esto de conducir tu marca y donde te puede llevar. Qué es: lo más lejos que te den los recursos disponibles, el empuje del equipo (y su liderazgo) y la imaginación de trazar nuevas rutas.

Ni todas las carreteras son iguales ni todas las empresas tienen el mismo entorno. Pero la moraleja es que es mejor empezar a rodar para decidir tu camino y poder estar allí donde suceden las oportunidades.

¡Feliz viaje!

María Mayol de Tord

Socia, cuenta historias y visual brander